domingo, 15 de septiembre de 2013

El desencanto de la burguesía

Vendieron la piel del oso antes de cazarlo.Y ya es la tercera vez en tiempos recientes.
 De todos es sabido que en la concesión de unos JJOO priman intereses políticos y, sobre todo, económicos. Pero, claro, en este país, sus representantes se caracterizan por aparentar, por alardear de fiestas y fastos, mientras más grandes y faraónicos mucho mejor.
 No importa que tengamos una sanidad y una educación pública de low cost.
No importa que a los grandes dependientes se les hayan recortado de forma cruel sus prestaciones, para muchos de ellos vitales para su existencia diaria, y que otros ni siquiera las puedan recibir porque no hay un puto euro.
No importa que se desahucie a gente a cuyas hipotecas se les está aplicando una cláusula suelo fraudulenta, abusiva e ilegal.
No importa que los impuestos pagados por la gente de mi generación que tuvo la fortuna de trabajar,se los estén llevando a paraísos fiscales los sinvergüenzas corruptos de turno durante 35 años ¿de democracia?
No importa que una generación de jóvenes magníficamente preparados estén condenados a exiliarse o a vivir de forma indigente apenas que sus padres mueran.
No importa que los autónomos tengan que cerrar sus pequeños negocios porque se ven asfixiados de impuestos o porque las grandes superficies les hacen una competencia desleal.

No, nada de esto importa. Aquí lo único que importa es seguir llenando los bolsillos de los grandes lobbies empresariales y financieros, mientras el pueblo se empobrece, la clase media disminuye y se pierde poder adquisitivo, retrocediendo en derechos sociales a la década de los sesenta.

   Y para muestra un botón. España es la que mayor número de representantes llevaba en la delegación oliímpica. Ahí, todo a lo grande. ¿Quién dijo penas, o mejor, crisis? Por no hablar de la valía de algunos de ellos. Porque vamos que me digan a mí que la señorita Amaia Salamanca iba en representación de la cultura de este país... Es mu fuerte, como dirían mis amigas las chonis. No tengo nada en contra de esta actriz, pero, ¿no había otras con más prestigio internacional? ¿O es que las otras no eran las novias del íntimo amigo del hijo de la Sra Botella?

  Somos los mejores, los más chulos, los más fanfarrones.

Miedo me da pensar la cantidad de millones de euros que se habrán dilapidado en todos los viajes, representaciones, vídeos, clases de inglés y discurso de la Sra Botella, fiestas, comidas de trabajo y demás saraos que todos estos eventos arrastran consigo. Por no hablar de las infraestructuras mastodónticas que quedarán  a medio acabar o que una vez terminadas, estarán infrautilizadas.
 Y si no, que nos lo digan a los sevillanos, que aún estamos pagando el sueño de un alcalde visionario que quiso dejar para la posteridad su gloria política construyendo el Estadio Olímpico.
En fin, sólo siento que no nos hayan concedido los JJOO por los deportistas, porque no todos ellos son Nadal ni Gasol ni los niños mimados de los futbolistas de la primera división. Estos son los verdaderos perjudicados porque si siempre lo tienen crudo, ahora aún lo tendrán peor.

  Este tipo de eventos dejan siempre más deudas que riqueza en un país. Y lo inaudito es creer que una nación que lleva seis años en crisis, con un paro brutal, un rescate multimillonario a su Banca, un tejido empresarial cada vez más precario, un presupuesto para investigación cada vez menor y una corrrupción política que se extiende de Norte a Sur y de Este a Oeste, pueda ser sede olímpica.
 Y ahora, llamadme demagoga.