No soy yo de esas que se rasgan las vestiduras diciendo aquello de que ellas no ven jamás los programas de corazón de la tele. Yo los he visto y aún, cuando mis circunstancias personales me tienen ya tan agotada que ni siquiera puedo leer o escribir, los veo. Sí es cierto que cada vez puedo permanecer menos tiempo con la atención puesta en lo que comentan, porque cada vez me interesan menos.
Ahora bien, lo que ya es bochornoso de ver es el programa de "Sálvame" de Tele 5. Precisamente el viernes por la noche, haciendo zapping me encontré con uno de los espectáculos más vergonzosos y vomitivos que yo he visto en televisión. Una se queda perpleja cuando ve que la gente desnuda su vida íntima de esa forma tan descarnada y soez por un puñado de euros.
Por otra parte, he de reconocer que el periodismo tampoco pasa por un buen momento laboral, pero prestarse a este juego sucio de maldad, de inquina y de desvergüenza dice mucho de los profesionales que trabajan en dicho programa. Una no se explica cómo periodistas de la talla de Terelu Campos o Mila Ximénez pueden colaborar en dicho espectáculo. Sólo se justifica porque hay que comer y pagar facturas, y en honor a la verdad, a algunos de ellos aún se le nota la educación, como por ejemplo a Terelu que suele ser siempre bastante comedida, correcta y respetuosa en sus intervenciones. Aunque quizás a ella se le consienta esta actitud por ser hija de otra grande de la comunicación que siempre es respetuosa y exquisita en su trabajo. A los demás, la cadena y la producción del programa les exigirá la descalificación, la humilllación, los insultos, la carnaza para crear el espectáculo denigrante al que someten al espectador día a día y semana tras semana. Todo vale por la audiencia.
La noche en cuestión valía hasta hacer preguntas que a una le cuesta reproducir por escrito. Parece ser que ahora el espectáculo es de nuevo Rosa Benito y la supuesta amante de su marido. Que esa es otra. Si La Más Grande resucitara, se volvería a morir del susto viendo en qué se han convertido su hermano y su cuñadita, aunque ésta ya apuntaba maneras cuando se dedicaba a filtrar en televisión los pormenores de la enfermedad de Rocío Jurado. Bien se preparó el camino. Cuando se percató de que el chollo de su cuñada se estaba acabando, movió cielos y tierra para seguir en la brecha aunque fuera a base de sacar en público todos sus trapos sucios y sus intimidades más escabrosas. Madre mía ¡qué familia! Mientras Rocío vivió y trabajó todo estaba tapado; todos vivían bajo su poder matriarcal y su manto de protección. ELLA sí fue para todos la Virgen de Regla. Una vez muerta, como los demás no sabían hacer nada por sí mismos, se dedicaron a dar espectáculo en televisión y en Tele 5 que es" una de las cadenas más respetuosas con el espectador".
Claro que se puede no estar de acuerdo conmigo. No pretendo yo estar en posesión de la verdad absoluta. Se me puede decir que cada uno es libre de ver lo que quiera. Por supuesto. Pero cuando un pueblo ve este tipo de programas y encima lo hace sin ningún espíritu crítico, sino disfrutando con el circo romano, poco educado está ese pueblo. Y un pueblo sin criterio propio, sin opinión crítica ni pensamiento reflexivo, es un rebaño de ovejas al que el pastor de turno (llámese prensa, televisión, gobierno...) llevará por donde y adonde le dé la gana. Claro que a lo peor es que de eso se trata, de dormir las conciencias y el conocimiento para conducirnos al redil de la manera más sumisa posible.